Carta a un islamista
de Al Qaeda. josé Ignacio González Faus
Mi Iglesia, hace cosa de ochos
siglos, montó “cruzadas” absurdas y mató musulmanes “para rescatar el sepulcro
de Cristo”, aunque nuestra fe profesa que más importante que esa tumba es el
Cristo vivo en todos los hombres. Pertenezco a una Europa cuyo progreso se debe
en parte a la esclavitud de africanos en el siglo XVIII y al reparto de África
por potencias europeas en el XIX. Occidente, que se considera avanzadilla de la
democracia, sostiene dictaduras cuando tienen petróleo. Nunca leí Charlie Hebdo
y no sé si insultaba, pero nosotros confundimos a veces el derecho a la
libertad de expresión con el falso derecho a insultar y faltar al respecto.
Alardeando de civilizados ponemos esa libertad de expresión (que nada nos
exige) por delante de derechos elementales de otros (derecho a una alimentación
y vivienda dignas fruto del trabajo) y toleramos que derechos tan primarios
sean pisoteados, mientras exigimos libertad para faltar al respeto.
Por todo eso debo pedirte perdón.
No me considero inocente. Pero duele más tener hermanos asesinos que hermanos
asesinados: el mal destroza más al que lo comete que al que lo padece. Por eso
te digo que vuestra inhumanidad y vuestra criminalidad son injustificables: las
víctimas son sagradas por ser víctimas, no porque sean inocentes. Los crímenes
del pasado enero en Francia y otros actos terroristas son abominables: sobre
todo por atacar a personas concretas sin más pecado que pertenecer a un país
donde hay culpables. Si tan valientes sois ¿por qué en vez de asesinar a
ciudadanos inocentes, no intentáis eliminar a los responsables más altos?
Además ofendéis al Dios al que pretendéis defender: el grito de Alahu Akbar
proferido tras matar a un ser humano sólo puede significar dos cosas: o “Dios
es criminal”, o “yo soy un ególatra que me encumbro amparándome en Dios”. Dos
blasfemias.
Un impúdico acto de narcisismo.
Carlos Sánchez
La ausencia de ideología es una de
la características de los sistema políticos actuales, y eso explica la eclosión
de los partidos populares en Europa (algunos derivan en populismo). Partidos
sin apellidos -meros contenedores de votos muchos de ellos contradictorios-
para atraer al mayor número de electores posibles. Podemos -un enunciado tras
el que caben todas las ideas- es un buen ejemplo.
...
España afronta un largo periplo
electoral mirando más hacia el pasado -castigando más a los partidos desunidos-
que hacia el futuro, sin que haya realmente un debate de fondo sobre distintas
alternativas dentro de las propias organizaciones políticas. Es decir, que las
elecciones se convierten más en un referéndum sobre lo que han hecho los
últimos partidos que han gobernado que sobre sus propuestas, lo cual explica el
éxito de la absurda teoría del ‘y tú más’ que impera en el sistema político.
¿Alguien conoce las diferencias ideológicas entre Pedro Sánchez y Tomás Gómez?
¿Dónde está el debate en el seno del PP sobre política fiscal o sobre privatizaciones?
¿Qué perfiles propios distintos tienen los dirigentes de UPyD o Ciudadanos?
La existencia de partidos
ideológicamente uniformes suele presentarse como un activo de las
organizaciones. Y es evidente que así ha sido en los últimos años. Pero en la
medida en que los partidos se vuelven más transversales esto significa un
empobrecimiento de la confrontación ideológica si esa estrategia no va
acompañada de instrumentos de debate.
El eclipse de la socialdemocracia.
Josep Ramoneda
La socialdemocracia adquirió su
reputación por su capacidad mediadora, por saber tejer equilibrios razonables
entre las clases sociales y, especialmente, entre el mundo empresarial y los
trabajadores ... Mientras el capitalismo iba transitando de la hegemonía
industrial a la financiera, hizo suyos todos los tópicos de la derecha: la
desregulación, la competitividad, la meritocracia, el individualismo, las
privatizaciones, la desvalorización del Estado y de la política ... La
socialdemocracia suscribió un pacto de modernización escrito por la derecha.
Asumió el consumo masivo y el crédito fácil como forma de control social y
asistió impávida al brutal crecimiento de las desigualdades.
...
Cuando estalló la crisis y
emergieron las fracturas sociales, herencia de los años en que todo era
posible, la socialdemocracia se encontró del lado de los culpables del
desastre. Se intentó presentar la crisis como un problema nacional y cultural:
la austeridad del Norte y la frivolidad del Sur. La fiesta ha terminado, decían
con desfachatez sus beneficiarios. Pero hoy ya es evidente que ha sido un
conflicto de clases, en el sentido clásico, entre las élites financieras y las
clases medias y populares, que se ha dado en todos los países.
Por el camino, la socialdemocracia
ha perdido por completo el control del lenguaje. Y en política quien marca el
sentido de las palabras gana. E incluso se ha quedado sin su prenda más
preciada: la bandera del cambio está en otras manos.
MITOS DEL MERCADO DE
TRABAJO ESPAÑOL. Antonio González. Economistas frente a la crisis.
1- Ni la legislación (incluidas las indemnizaciones) del despido individual,
ni tampoco la del despido colectivo se encuentran entre las más rígidas de
Europa, sino todo lo contrario, entre las más laxas y permisivas.
2- A su vez, la protección frente al despido individual en España es una de
las más bajas de toda la UE.
3- Ni siquiera las indemnizaciones por despido son de las más altes
4- Finalmente, es falso que los trabajadores temporales tengan menos
protección frente al despido que los indefinidos.
5- Pero, entonces, por qué en España tenemos la temporalidad del empleo más
alta de la UE: el elefante en la habitación. La causa principal de que en
España haya desde hace más de un cuarto de siglo (¡!) la tasa de temporalidad
más elevada de todos los países desarrollados es la existencia de una
utilización fraudulenta generalizada (es decir, que desvirtúa la regulación
legal prevista) y abusiva de los contratos temporales.
6- ¿Por qué hay tanto fraude? Facilidad del fraude: en España se puede hacer
de hecho un contrato temporal para cualquier cosa, para cualquier actividad
laboral, sea esta o no temporal.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada