Remenant papers vells, m’he trobat amb un
retall d’un article de Manuel Vicent a El País. El seu títol és “Cizaña” i diu el següent:
Amo a España siempre que España signifique que el idioma
catalán es obligatorio en Cataluña. Amo a España siempre que este concepto
sagrado también incluya que Cataluña es un país libre. Hecha esta proclama,
como si uno fuera un Jefferson del regadío valenciano, paso a decir que no
tenemos suerte. En medio de la gravísima crisis económica que nos aflige,
algunos nacionalistas españoles se han permitido el lujo de abrir la caja de
las serpientes al plantear la cuestión lingüística de una forma agresiva y demagógica
contra Cataluña. Son muy pocos todavía los catalanes que quieren la
independencia, pero si la cizaña que han sembrado estos guerreros del
castellano arraiga, dentro de poco serán millones los que la exigirán a gritos.
Si yo fuera un independentista catalán animaría a estos señores a que siguieran
excitando los ánimos, ya que sólo así podría un día no lejano plantearse
abiertamente una batalla entre las conciencias. El problema de España no es el
País Vasco, sino Cataluña. Históricamente, la conciencia española se fraguó
frente a los portugueses y los catalanes. Aquéllos se independizaron; éstos aún
permanecen ahí, insertados en España. Mientras el País Vasco se desangre, no
conseguirá la independencia: los terroristas cohesionan el Estado. En el fondo
del inconsciente de muchos patriotas españoles sucede algo terrible: saben que
el terror es un obstáculo para la independencia de los vascos; lo rechazan y al
mismo tiempo lo agradecen, puesto que les sirve. Pero en Cataluña existe una
armonía ejemplar entre las dos lenguas, muy lejos de la agresividad que este
problema despierta en Bélgica o en Canadá. Al parecer, algunos patriotas
españoles no están de acuerdo con el hecho feliz de que en Cataluña se enseñe
en catalán y se garantice a los escolares el perfecto aprendizaje del
castellano. ¿Es tan malo que los alumnos catalanes al final sepan hablar
correctamente dos idiomas tan bellos? España es eso. Pero a algunos les parece
peligrosa esa paz. Por eso están dispuestos a dinamitarla.
Aquest escrit va ser publicat el 20 de
febrer de 1994. Fa més de 22 anys!!!
I els que Vicent anomena com “algunos nacionalistas españoles” van arribar al govern d’Espanya dos anys després, i
van actuar de forma que s’ha produït el que Vicent esperava: que ja són milions
els que demanen la independència a crits.
I no es que l’autor demani canvis sobre la
situació que hi havia a Espanya aleshores, només demana que no s’ataqui la
immersió lingüística existent i funcionant a Catalunya.
Fa molts anys que vaig sentir qualificar el
tema de les relacions entre Catalunya i Espanya com un tema “cansino”, com la pedra de Sísif, que
quan creus que ja s’acaba ... torna a començar. Llegir ara l’article és una
mostra d’aquesta situació decebedora.
JL Campa
PD: per cert, en Vicent també deia que el País
Basc no aconseguirà la independència mentre hi hagi terrorisme, i ara ja no hi
ha. Veurem si l’autor continua encertant