Stiglitz
i Krugman posen en evidència la creixent desigualtat de les societats
avançades.
Stiglitz
dona dades de la creixent desigualtat i posa també èmfasi en l’augment de la
vulnerabilitat, entesa com el risc de tornar a caure en la pobresa. Ens avisa de
diferents fenòmens que s’estan donant en els Estats Units i en altres països:
“EE UU, según el IDH*, ocupa el quinto lugar en el mundo y se encuentra por
debajo de Noruega, Australia, Suiza y los Países Bajos. No obstante, cuando su
puntuación se ajusta por el factor desigualdad, esta cae 23 puntos —uno los más
grandes descensos de ese tipo entre los países altamente desarrollado. De hecho,
EE UU cae por debajo de Grecia y Eslovaquia”
“Vulnerabilidad. Si bien muchos países lograron sacar a las personas de
la pobreza, la vida de muchas de esas personas continúa siendo precaria. Una
pequeña vicisitud —por ejemplo, una enfermedad en la familia— puede empujarlas
nuevamente a la indigencia. La movilidad descendente es una amenaza real,
mientras que la movilidad ascendente es limitada”.
“Cuando
la desigualdad económica se traduce en desigualdad política ... los gobiernos
prestan poca atención a las necesidades de aquellos en los estratos inferiores”
“Disminución de la seguridad del empleo. Aquellos con un trabajo se
preocupan sobre si van a ser capaces de mantenerlos, mientras que los
desempleados se preocupan sobre si van a conseguir trabajar”
“Los europeos han reconocido que un buen sistema de protección social puede
incluso conducir a un mejor desempeño económico en general, debido a que los
individuos están más dispuestos a asumir riesgos que conducen a un mayor
crecimiento económico. No obstante, en muchas partes de Europa, en la
actualidad, la alta tasa de paro (12% en promedio, y del 25% en los países más
afectados), junto con los recortes en la protección social que fueron inducidos
por la austeridad, se han traducido en un aumento sin precedentes en la
vulnerabilidad.”
La seva conclusió és clara: “un sistema económico que no puede brindar
ganancias a la mayoría de sus ciudadanos y en el cual una proporción creciente
de la población se enfrenta a una inseguridad cada vez mayor es,
fundamentalmente, un sistema económico fracasado. Y algunas las políticas, como
las de la austeridad, que aumentan la inseguridad y conducen a ingresos y nivel
de vida menores a grandes segmentos de la población son, fundamentalmente,
políticas erróneas.”
Per
la seva banda, Krugman fa un anàlisi més polític de la desigualtat, criticant
les ideologies de dreta que, ben suportades per diners, fundacions i mitjans de
comunicació, amenacen amb catàstrofes econòmiques si es procedeix a
redistribucions de riquesa via una fiscalitat progressiva. Fins i tot creu que
la democràcia està amenaçada a mig termini.
“a la derecha política siempre le ha incomodado la democracia. Por muy bien
que les vaya a los conservadores en las elecciones, por muy generalizado que
esté el discurso a favor del libre mercado, siempre hay un trasfondo de miedo a
que el populacho vote y ponga en el Gobierno a izquierdistas que cobren
impuestos a los ricos, regalen dinero a espuertas a los pobres y destruyan la economia”
“Todos los países desarrollados han tenido estados de considerable
bienestar desde la década de 1940 (estados de bienestar que, inevitablemente,
gozan de un mayor respaldo entre los ciudadanos más pobres). Pero la realidad
es que no se ven países que entren en espirales mortales de impuestos y gastos;
y no, esto no es lo que aqueja a Europa”
“Una de las respuestas es la propaganda: decirles a los votantes, con frecuencia
y bien alto, que el hecho de gravar a los ricos y ayudar a los pobres provocará
un desastre económico, mientras que rebajarles los impuestos a los “creadores
de empleo” nos traerá la prosperidad a todos. Hay una razón por la que la fe
conservadora en la magia de las rebajas de impuestos se mantiene, por mucho que
se incumplan esas profecías: hay un sector, magníficamente financiado, de
fundaciones y organizaciones de medios de comunicación que se dedica a promover
y preservar esa fe”
“Los políticos estadounidenses no se atreven a decir abiertamente que solo
los ricos deberían tener derechos políticos (al menos, no todavía). Pero si
siguen las corrientes de pensamiento que ahora están más extendidas en la
derecha hasta su conclusión lógica, es ahí adonde llegarán. La verdad es que
una gran parte de lo que sucede en la política estadounidense es, en el fondo,
una lucha entre la democracia y la plutocracia. Y no está nada claro qué bando
ganará”.
28-10-2104
* IDH: índex de desenvolupament humà, impulsat
pel PNUD Programa de les Nacions Unides pel desenvolupament, i format per la
combinació de les dades sobre l’esperança de vida, el PIB per càpita, i la taxa
d’alfabetització de cada país.



