dimecres, 3 de juny del 2015

MANUAL PELS NOUS ALCALDES I REGIDORS

Hi ha una amplia demanda d’una regeneració i neteja de les institucions públiques i els comportaments polítics. En aquest conjunt estan també les Corporacions Locals, és a dir els Ajuntaments, on s’acaben de fer unes eleccions que obren un horitzó de canvis significatius d’equips de govern.
Què podríem demanar als nous consistoris, als Alcaldes i Regidors, estiguin aquest en els equips de govern o en la oposició? En què pot consistir el canvi en la governança? Crec que una possible resposta ens la dona la guia que te l’Administració local de l’Estat de Victoria, pertanyent a la Commonwealth of Australia. (enllaç adjunt)
En primer lloc defineixen què entenen per bon govern:
 El buen gobierno se refiere a  los procesos para la elaboración y aplicación de las decisiones. No se trata de tomar decisiones "correctas", pero sí sobre cuál es el mejor procedimiento posible para tomar esas decisiones.
Los buenos procesos de toma de decisiones, y por lo tanto, la buena gobernanza, comparten varias características. Todos tienen un efecto positivo en varios aspectos de la administración local, incluyendo políticas de consulta, prácticas, los procedimientos de reuniones, protocolos de calidad de servicio, el concejal y la conducta de los directivos, acciones de aclaración y buenas relaciones de trabajo.
Després enumeren quines són les principals característiques:
-     El buen gobierno es responsable (accountable). El gobierno local tiene la obligación de informar, explicar y responder por las consecuencias de las decisiones que ha hecho en nombre de la comunidad que representa.
-     El buen gobierno es transparente. Las personas deben ser capaces de seguir y entender el proceso de toma de decisiones; ser capaces de ver con claridad cómo y por qué se tomó la decisión - qué información, asesoramiento y consulta consideró el Ayuntamiento,
-     El buen gobierno sigue el estado de derecho. Esto significa que las decisiones son coherentes con la legislación pertinente o de derecho común y están dentro de las facultades del Consejo.
-     El buen gobierno es receptivo (sensible) buscando el equilibrio de intereses en conflicto de una manera oportuna, adecuada y sensible.
-     El buen gobierno es equitativo e inclusivo. Los resultados en bienestar han de conseguir que de todos los miembros de una comunidad sientan que sus intereses han sido considerados en el proceso de toma de decisiones. Esto significa que todos los grupos, en particular los más vulnerables, deben tener la oportunidad de participar en el proceso.
-     El buen gobierno es eficaz y eficiente. El gobierno local debe poner en práctica las decisiones y seguir los procesos que hacen el mejor uso de la disposición de personas, recursos y tiempo para garantizar los mejores resultados posibles para su comunidad.
-     El buen gobierno es participativo. Cualquier persona afectada o interesada en una decisión debe tener la oportunidad de participar en el proceso para tomar esa decisión. Esto puede suceder de varias maneras - miembros de la comunidad pueden estar provistos de la información, se le preguntará por su opinión, da la oportunidad de hacer recomendaciones o, en algunos casos, ser parte del proceso de toma de decisiones efectiva.
D’un altre banda identifica quins són els beneficis de tenir un bon govern:
Promueve la confianza de la comunidad; Alienta a que los miembros electos y funcionarios del consejo actúen confiados; Conduce a tomar mejores decisiones; Ayuda a los gobiernos locales a cumplir con sus responsabilidades legislativas; Crea un entorno donde los miembros electos y funcionarios del Consejo al tomar decisiones se preguntan '¿qué es lo correcto a hacer?'.
El citat document dedica un important apartat sobre la Bona Conducta del Govern Local, tant dels membres del consistori com de l’estructura funcionarial, encara que posa èmfasi en els regidors:
Hay tres razones principales por las que los concejales deben seguir los principios de buena conducta:
El comportamiento de los Concejales 'se refleja en el Consistorio y en el gobierno local en su conjunto. Si se observa que los Ayuntamientos están actuando de manera justa y ética, sus decisiones serán más respetadas y serán mucho más propensas a ser aceptadas por la comunidad.
La conducta de los concejales individuales afecta a la capacidad del Ayuntamiento para que funcione correctamente. Si concejales se comportan mal, puede afectar negativamente a la calidad de sus relaciones con los demás. Esto puede conducir a una falta de confianza que socavaría la eficacia del Ayuntamiento en su conjunto.
Como líderes de la comunidad, los concejales deben reconocer su posición como modelos a seguir. Al igual que los líderes en los niveles estatal y federal de gobierno y otros ciudadanos prominentes, la conducta de los concejales establece el estándar a seguir  por otras personas.
Deixeu-me repetir l’últim paràgraf, ara en català: “de la mateixa manera que en el cas dels líders dels nivells estatal i federal de govern, la conducta dels regidors estableix l’estàndard a seguir per la resta de persones”.
Potser no cal que inventem gaire i copiem una guia d’actuació com la comentada, i sobre tot, posem en pràctica real les seves indicacions: responsabilitat, transparència, compliment de les lleis, receptivitat, equitable, inclusiu, eficàcia, eficiència, participació.
Amén

JL Campa