Mentre alguns perden el temps parlant abastament
de trabucaires i situacions de mort civil a Catalunya, dos membres del sistema
judicial espanyol diuen coses com les següents:
Hay una corrupción política institucional,
de arriba hasta abajo, tenemos una corrupción en el sistema, no de los
funcionarios.
Somos bastante tolerantes con la corrupción
del que está más próximo y nada tolerantes con la del adversario político
Si te portas bien de alguna manera de cara a
los que mandan pues no vas a tener ningún problema y si haces todo lo
contrario, si te metes en lo que no tienes que meterte, tendrás problemas,
puedes tener expedientes.
Hay jueces y fiscales que siguen las
consignas de los de arriba para prosperar o bien que no se atreven a hacer
determinadas cosas para no tener problemas … Y eso también es una forma de
corrupción, no solo cobrar dinero
Determinadas conductas son malas, no
solamente las de los políticos sino las conductas habituales de los ciudadanos
como, por ejemplo, con el pago de los impuestos.
Ahora nos damos cuenta de que lo que había
detrás era financiación de los partidos, de sindicatos, de organizaciones
empresariales y de los amigos de unos y de otros. Y sin embargo, no se
investiga la financiación ilegal,
Cuando no se pueden atacar los hechos, se
ponen en entredicho las motivaciones del que investiga. Se le llama la teoría
de la conspiración, se repite hasta la saciedad, hasta que cala en parte de la
opinión pública
En algunos casos se utiliza a los medios de
comunicación por los partidos políticos para descalificar a aquellas personas
que, reconociendo los hechos delictivos, dañan al partido al cual pertenecen al
que denuncian o acusan.
El conformismo equivale al silencio y el
silencio es el mayor cómplice de la corrupción … hay demasiadas personas que
conocen y consienten estas situaciones. Y es mucho más peligrosa en la lucha
contra la corrupción la existencia de estos cientos de personas
Todos los comportamientos corruptos parten
de un acto de prevaricación. No toda prevaricación significa corrupción pero sí
toda corrupción lleva aparejada prevaricación. Desde mi punto de vista es el
delito más grave y si sospechosamente no está penalizado hay que preguntarse
por qué; la respuesta está en los políticos que elaboran las leyes en el
parlamento, se han querido resguardar.
En la meva opinió és una nova mostra del problema
institucional greu que té Espanya.
I Catalunya també: quan el Fiscal denuncia el
conformisme i el silenci com a còmplice de la corrupció, podem pensar en el cas
Pujol; quan el Jutge diu que si et portes be amb els que manen, podem recordar
el cas Palau i la lentitud en la instrucció.
Jutge Torres