dissabte, 23 de febrer del 2013

EL TRILEMA DE RODRICK

Fa més d’un any, vaig sentir a Anton Costas parlar del TRILEMA plantejat al 2007 per Dany Rodrick, economista turc i professor a Harvard. Com hem estat tractant el tema de la globalització al llarg de la historia em sembla interessant recordar ara l’atzucac plantejat pel citat professor

En resum, ve a dir que no és possible aconseguir al mateix temps en l’economia mundial la democràcia, la sobirania nacional i la integració econòmica. Podem arribar a combinar dos dels tres conceptes, però mai els podrem tenir els tres al mateix temps i en la seva totalitat


Hi assenyala tres opcions: un federalisme global, mantenir l’estat nació, limitar la globalització. Qualsevol reforma del sistema econòmic internacional tindrà que fer front a aquest trilema.

Com a mínim és un plantejament per a pensar una mica sobre ell, no?

Si voleu consultar l'article original:

diumenge, 17 de febrer del 2013

Migraciones en Argentina

Extractos del trabajo “Migraciones internacionales en Argentina: un análisis de sus determinantes y de su relación con el mercado de trabajo”. Roxana Maurizio. Universidad Nacional de General Sarmiento. Argentina. 2006

En el análisis de los movimientos internacionales de personas, Argentina constituye un caso relevante no sólo porque las migraciones internacionales han constituido un elemento central en la construcción y desarrollo de su Nación, sino también porque el país pasó de ser un receptor neto de flujos migratorios desde fines del siglo XIX hasta mediados de 1950, a ser un expulsor neto en el último cuarto del siglo pasado, especialmente de mano de obra calificada. La reversión de estos flujos estuvo asociada al menor dinamismo económico que experimentó Argentina luego de la segunda guerra mundial y que implicó para el país un retraso respecto de otras economías con mejor desempleo económico, conjuntamente con una fuerte inestabilidad política a lo largo de su historia

Desde mediados del siglo XIX los flujos migratorios internacionales experimentaron fases bien diferenciadas. La “Primera Oleada Globalizadora” que se extendió desde  1870 hasta 1913 estuvo caracterizada por un volumen creciente de comercio internacional facilitado por el desarrollo de los transportes y de las tecnologías de la comunicación, por la disminución de las tasas arancelarias y por el régimen de patrón oro (Eichengreen, 1996). Durante este período se produjo una significativa movilidad internacional de bienes como así también de factores de la producción tanto de capital como de trabajo

A este dinámico período de integración mundial le siguió otro que se extendió entre 1914 - 1945 caracterizado por los dos conflictos bélicos a escala mundial, por la crisis económica de los años treinta y por una fuerte inestabilidad política. Como consecuencia de estos desarrollos el proceso de globalización y de movilidad de los factores se detuvo a la vez que las políticas migratorias se volvieron más restrictivas. En efecto, contrariamente a la relación positiva entre globalización y flujos migratorios verificada entre 1880 y 1913, la “Segunda Ola de Globalización” experimentada en el último cuarto del siglo XX ha estado acompañada de esquemas restrictivos a la entrada de extranjeros, especialmente en los países desarrollados.

Si bien en la actualidad existe una alta movilidad internacional de quienes poseen un elevado nivel de capital humano y financiero, situación favorecida por las escasas restricciones en materia migratoria hacia estos grupos, no sucede lo mismo con los trabajadores pobres y menos educados quieren se enfrentan frecuentemente a situaciones de exclusión y marginación, lo que se traduce en mercados laborales internacionales fuertemente segmentados.

En el gráfico 1 se muestran los ciclos migratorios de Argentina

El auge del modelo agro-exportador posibilitó un fuerte dinamismo en la producción agropecuaria y en las actividades de apoyo en las ciudades, actividades que en conjunto requerían importantes volúmenes de mano de obra extranjera dada la escasez relativa de fuerza de trabajo local. Los incentivos para migrar, por ende, no sólo se originaban en los diferenciales salariales sino, también, en las mejores expectativas de trabajo que ofrecía el país. En efecto, el acelerado crecimiento económico implicó una expansión importante del empleo en el ámbito rural y en el urbano. Esta situación se correspondió con un fuerte dinamismo en la evolución de las remuneraciones tanto en términos reales como en relación a las de los países europeos. Cortés Conde (1979) estima que los salarios reales de los trabajadores urbanos no calificados y rurales se elevaron a una tasa anual del 2.5% entre 1883 y 1899, acompañando el fuerte aumento de la productividad de la mano de obra del sector agropecuario. En un mercado laboral relativamente integrado, ello se tradujo, también, en aumentos en las remuneraciones de los empleos urbanos (Beccaria, 2005). Todo esto hacía que los salarios que se abonaban en el país fueran elevados en relación a los de los países europeos, especialmente de Italia, España y, en menor medida, de Francia.

En el Gráfico 2 se muestra la brecha de salarios favorable a Argentina,


dissabte, 9 de febrer del 2013

EL PATRON ORO Y ESPAÑA



Textos sobre el PATRÓN ORO extraidos del libro VENTAJAS Y RIESGOS DEL PATRÓN ORO PARA LA ECONOMÍA ESPAÑOLA (1850-1913). María Concepción García-Iglesias Soto BANCO DE ESPAÑA. ESTUDIOS DE HISTORIA ECONÓMICA, N.º 47

  
Durante los últimos años del siglo XIX, casi todos los países europeos adoptaron el patrón oro, un régimen que funcionó bien hasta la Primera Guerra Mundial. Por el contrario, España permaneció al margen de este sistema. La economía mundial, así como la española, sufrieron grandes perturbaciones durante la década de 1870 y se llegó a pensar que el patrón oro era la solución para mitigar estas alteraciones. Era el mecanismo perfecto para evitar desequilibrios en la balanza de pagos, satisfacer los objetivos de las autoridades monetarias y proporcionar estabilidad en los precios y en el tipo de cambio. El sistema podía funcionar siempre y cuando la libra esterlina, moneda líder del sistema, fuera suficientemente fuerte y su convertibilidad con el oro estuviera siempre asegurada.
Básicamente, el patrón oro era un sistema de ajuste internacional de la balanza de pagos, capaz de equilibrar los déficits o superávits en el corto plazo usando el oro como circulante.
El patrón áureo permitía el movimiento de oro de un país a otro para reestablecer el equilibrio en las balanzas de pagos. Si la balanza de pagos era negativa debido a la imposibilidad de obtener un superávit en la cuenta corriente, el oro salía del país y la oferta monetaria nacional se contraía. En el corto plazo, el tipo de interés subía y los precios bajaban, regresando de nuevo a una situación de equilibrio. Si, por el contrario, el país tenía superávit, el proceso era el inverso. Como resultado, el patrón oro se consideraba un sistema muy eficiente para ajustar las balanzas de pagos internacionales.
El patrón oro representaba un sistema de compromiso creíble por parte de los países miembros y, aunque se consideraba una regla nacional, tenía unas importantes dimensiones internacionales.
Se trataba de un sistema complejo de instituciones y políticas económicas. Aquellos países que adoptaron el patrón oro se caracterizaban por tener un déficit fiscal bajo, un crecimiento económico estable y unos niveles de inflación inferiores al de los países que no pertenecían al sistema monetario internacional. Así, también las tasas de interés eran más bajas y los niveles de inversión más altos, lo que les permitía disfrutar de unos niveles de crecimiento de renta per cápita bastante razonables.
Pero había que pagar un precio por pertenecer al régimen monetario internacional. Los países del patrón oro no podían seguir políticas fiscales expansionistas ni modificar el tipo de cambio para responder a las perturbaciones exógenas. Sus sistemas políticos internos debían estar lo suficientemente bien estructurados para que los gobiernos se mantuvieran en el poder hasta que esa alteración económica hubiera pasado. Los países que no se adherían al patrón oro podían absorber las perturbaciones de corto plazo a través de ajustes económicos, pero reduciendo con ello las perspectivas de crecimiento en el futuro.
Estudios recientes en historia monetaria confirman que el patrón oro tuvo mucho éxito en los principales países en los que se adoptó, como Gran Bretaña, Francia y los Estados Unidos.
...
España, sin embargo, se mantuvo al margen de estos grupos. Durante el período de 1873 a 1879, cuando la mayoría de los países comenzaba a adoptar el patrón oro, España mantuvo el patrón bimetálico, determinando cambios fijos en oro y plata. La producción de plata aumentó y su precio en relación con el oro se redujo. En una situación como esta, las dificultades surgieron en los países con patrones bimetálicos: la depreciación de la plata era inevitable y, por la ley de Gresham, las monedas de oro eran exportadas por aquellos países que tenían un sistema bimetálico, mientras que las monedas de plata eran importadas. España decidió entonces adoptar un patrón plata de facto, donde el valor intrínseco de la moneda era menor que su valor de mercado. Las autoridades pensaron que era más beneficioso mantener monedas de plata que de oro, a pesar de que el valor de las primeras disminuía en el mercado. La convertibilidad de los billetes fue finalmente suspendida en 1883, sin volverse nunca a reinstaurar, ni antes ni después de la Primera Guerra Mundial.
Otros países europeos con problemas políticos y monetarios similares decidieron seguir el régimen internacional, como fue el caso de los miembros de la Unión Monetaria Latina, a la que España estaba estrechamente ligada. ¿Por qué entonces España no hizo lo mismo? Una serie de factores sugiere que la decisión de no adoptar el patrón oro fue la correcta. El Banco de España no podía mantener el nivel de reservas exigido para pertenecer al patrón oro. La salida de oro del país durante la década de los años setenta, así como durante la imposición del arancel de 1891, disminuyó considerablemente la cantidad de reservas. Esta política española de seguir de cerca el patrón oro sin someterse por completo a sus reglas le permitió seguir una política monetaria autónoma, pero pagando a cambio un precio considerable.
España probablemente experimentó un menor crecimiento económico por el hecho de no adoptar el patrón oro, reduciendo la capacidad de acceso a los mercados de capitales internacionales y, por tanto, su desarrollo económico.
...
Durante el período 1880-1913, la intención de adoptar el patrón oro estuvo siempre presente en España, especialmente después de 1900, pues, aunque nunca se adoptó el sistema, se comportó como si lo hubiera hecho. Existía el compromiso creíble de seguir el régimen internacional, pero no se tomó ninguna decisión formal al respecto. La razón pudiera ser simplemente el miedo a la carencia de oro requerida por el patrón oro. Pero, a lo mejor, pudiera encontrarse en que estas fueran las condiciones impuestas por los tenedores de deuda pública antes de aceptarla; o, quizás, se trataba de una política intencionada para equilibrar los intereses regionales. No podemos determinar con seguridad los intereses de cada una de las regiones españolas —la agricultura en Castilla, la manufactura en Cataluña y la minería en el País Vasco—. Esto nos impide definir si la política de bajo riesgo y baja rentabilidad fue elegida deliberadamente o si, por el contrario, fue impuesta. De cualquier forma, la evidencia circunstancial de que el período 1880-1913 fue de relativa paz y estabilidad interna, al menos comparado con los períodos anteriores y posteriores, indica que se trató de una política elegida libremente y guiada por presiones internas.
...
Durante finales del siglo XIX y comienzos del XX, España estuvo tentada a ingresar en el patrón oro, pero, aunque realmente existía el compromiso creíble de su adopción, solo se tomó la decisión de seguirlo de cerca. Manteniendo siempre abierta esta posibilidad, España terminó siguiendo una política de bajo riesgo y baja rentabilidad, una estrategia que le permitió aislarse de las perturbaciones internacionales, consiguiendo al mismo tiempo parte de las ventajas del sistema, pero sin someterse por entero a él. La política de bajo riesgo y baja rentabilidad resultó muy beneficiosa para el país, ya que, a través de ella, España fue capaz de disfrutar de una serie de ventajas proporcionadas solo a los miembros del patrón oro, aunque obviamente decisiones de esta índole no iban a venir sin coste alguno para la economía española.

dimecres, 6 de febrer del 2013

Menteixen i ens distreuen. JOSEP FONTANA.


Alguns paràgrefs de l'article en EL PERIÓDICO del 6 de febrer de 2013

Els nostres polítics ens menteixen. Ens distreuen discutint al voltant dels sobresous i callen sobre la qüestió principal, que són les donacions de les empreses: el seu volum real, la forma com es declaren (o no), els usos que se’ls dóna i, sobretot, les contraprestacions amb què es paguen. CorpWatch, una organització dedicada a la denúncia de la corrupció empresarial, sintetitza així el cas Bárcenas : tres empreses constructores espanyoles van pagar més d’un milió d’euros al Partit Popular i van rebre contractes d’obra pública per valor de més de 14.000 milions.
No crec que hi hagi ningú tan ingenu per imaginar que personatges com Felipe González o José María Aznar podrien disfrutar dels ingressos que actualment perceben si no haguessin passat abans per càrrecs polítics que els han proporcionat una considerable influència. Ni se m’acut per què altres serveis que no siguin els d’aquest gènere remunera Telefónica a Rodrigo Rato (no deu ser per la seva tasca com a economista, després de la seva menyspreada sortida del Fons Monetari Internacional i del grotesc episodi de Bankia).
No hauríem d’escandalitzar-nos per aquestes coses, perquè succeeixen a molts llocs. Respecte del finançament de les eleccions es calcula que les últimes celebrades als Estats Units van mobilitzar un mínim de 6.000 milions de dòlars de diners privats ( Sheldon Adelson es va gastar personalment 53 milions de dòlars en suport del nou candidats). Hi ha a més a més un aspecte que aquí produeix escàndol, com el dels viatges i festes pagats als polítics, que als Estats Units està institucionalitzat pel mecanisme del lobby, en el manteniment del qual les grans empreses gasten més diners que els que es destinen a pagar impostos.
El que resulta un engany és fer creure al personal que la corrupció són els vestits de Camps o els sobres de Rajoy . Tot això és moneda menuda, xavalla. El que és realment greu és l’avanç de la connivència de la política amb els interessos de les grans empreses i els negocis financers, que està institucionalitzant el desenvolupament d’una política que es compra i es ven. I a això serà molt difícil posar-hi remei.

 

Fragmentos de la entrevista a JOHN RALSTON SAUL en El País Semanal del 5 de febrero de 2013


Existe una nueva religión absoluta del crecimiento, el comercio, la santidad de la deuda y de los contratos comerciales, con la que intentan hacernos creer lo inteligentes que son los políticos y lo estúpidos que somos los demás. Da igual lo mala que sea la situación actual, ellos siguen aplicando las mismas recetas, haciendo lo mismo. Eso es lo que se está haciendo en España y en todas partes. El sistema avanza en la misma dirección. Los problemas que hay se están agravando. Nadie reconoce cuál es el auténtico problema. El crecimiento no nos va a sacar de donde estamos; la austeridad, tampoco. Veremos cómo resisten todo esto las democracias. Están poniendo la democracia en peligro.

La globalización ha conducido a lo opuesto de lo que prometía. Prometió competencia, y ha causado el regreso a los oligopolios; prometió renovación del capitalismo, y ha supuesto la vuelta al mercantilismo; prometió el final del nacionalismo feo [sostiene que también hay un nacionalismo positivo], y ha traído la era más nacionalista desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Prometió crecimiento, no tenemos crecimiento; prometió empleo, no tenemos empleo… y así se puede seguir con la lista. Nada de lo prometido ha ocurrido.

Bankia: Una buena política habría sido, por ejemplo, que el Gobierno anunciase que pagaría todas las hipotecas hasta una cantidad determinada, pongamos 300.000 euros. Das el dinero a la gente que está en su casa y que tiene una hipoteca, y de hecho salvas a los bancos: es el ciudadano el que da el dinero a los bancos al cancelar su hipoteca. De pronto, la gente ya no tiene deudas y puede gastar lo que gana. Así es como se crea una clase propietaria y además se relanza la economía. Es tan simple.

La política económica es intentar mover las cosas en una buena dirección. No significa hacer exactamente lo mismo en cada sitio, ni significa que tengas que hacerlo todo a la vez.

La clase directiva del sector privado ha conseguido, presionando a los Gobiernos, regulaciones que han convertido el fraude en algo legal ...  han usado su influencia para cambiar el sistema impositivo en todos los países para no tener que pagar demasiados impuestos por esos bonus. Eso es fraude. Probablemente, los dos ejemplos más evidentes de fraude desde la Segunda Guerra Mundial son: el cambio en las disposiciones de ingresos de los directivos, fraude evidente hecho legal, y la transferencia de la deuda privada de los últimos años al sector público.

Los historiadores económicos son los intelectuales; los macroeconómicos son los semiintelectuales que dieron forma a las ideas, y luego están las abejas trabajadoras, que trabajan en lo micro, que no piensan y solo hacen números. Se eliminó a los historiadores porque, una vez que tienes la verdad, no quieres que el pasado sea examinado. Promocionaron a los semiintelectuales a los altares. Y elevaron a los que solo hacen números

En realidad, la globalización viene de un grupo de gente bastante marginal que tomó unas viejas ideas de mediados del siglo XIX pasadas de moda. Una de ellas era inglesa: el comercio libre, y la otra era el capitalismo de bucaneros, que se remonta a finales del XIX en Inglaterra y Estados Unidos. Unieron las dos cosas y dijeron: esta es una gran idea. Y no pensaron en las consecuencias de la unión de esas dos ideas. En la crisis de los años setenta estábamos con excedentes de producción, no se debía resolver el problema incrementando el comercio, porque ya había demasiados bienes. Es decir, la solución que encontraron para el problema era la contraria a lo que se necesitaba. Llevamos 30 años de abrumadora mediocridad intelectual, sin sentido de la historia, ni imaginación, ni creatividad, sin pensar qué estamos haciendo y adónde vamos: una gran banalidad con tremendos resultados.

diumenge, 3 de febrer del 2013

CRECIMIENTO DEL PIB PER CÀPITA DESDE 1300


Introducción y objetivos

Uno de los temas tratados en el seminario de Historia Económica fue el de la evolución de crecimiento económico en el largo plazo. Como continuación del trabajo de Angus Maddison y para continuar con su legado, la web de la Universidad de Groningen (http://www.rug.nl/research/ggdc/) recoge distintos trabajos en el ámbito del análisis de la evolución histórica del PIB de los diferentes países del mundo, al tiempo que mantiene una base de datos actualizada con los valores estimados del PIB de cada país en diferentes épocas históricas

El objetivo que nos propusimos inicialmente fue extraer de la citada fuente datos de los países con mayores series históricas y comparar sus evoluciones desde el año 1000 de nuestra era, para corroborar tres supuestos:
-     El estancamiento generalizado en el desarrollo durante la primer mitad del segundo milenio
-     Las señales incipientes de desarrollo que se dieron cuando aparecieron las ciudades estado italianas
-     El impacto de las revoluciones industriales en el desarrollo continuado

Tratamiento de la información
Una vez revisada la información disponible, hemos tenido que centrarnos en el análisis a partir del año 1300, que es cuando comienzan a existir datos estimados con una cierta continuidad
Para facilitar la visión macrotemporal que nos proponemos, hemos construido las series en base a datos cada 50 años: años 00 y 50 de cada siglo.
Igualmente, se han seleccionado los países con mayor amplitud temporal de datos conocidos, descartando otros cuyas informaciones más o menos continuadas se inician con posterioridad
Finalmente, dado el gran crecimiento en el PIB per cápita que tuvo lugar en la segunda mitad del siglo XX hemos optado por quitar este período del gráfico resumen, lo que permite trabajar con una escala que nos muestra más las diferencias entre países, y que por tanto llega sólo hasta 1950. Complementariamente, se ha añadido una visión específica del siglo XX.
 
Resultados obtenidos





PAISES CONSIDERADOS
GDP per capita. (1990 Int. GK$)
Germany
(Northern) Italy
Holland/     Netherlands
England/ GB/UK
Portugal
Spain
USA
Japan
Cape Colony/ South Africa
1300
1.620
742
864
527
1348
1.515
876
786
907
1400
1.751
1.195
1.099
819
1450
1.373
1.076
527
1500
1.146
1.533
1.454
1.086
846
1550
1.798
1.058
1.142
1600
807
1.363
2.662
1.082
1.164
892
574
1650
948
1.398
2.691
925
687
587
559
1700
939
1.476
2.105
1.513
975
814
629
1.703
1750
1.050
1.533
2.355
1.695
1.248
783
598
1.692
1800
986
1.363
2.609
2.097
1.024
916
1.296
641
959
1850
1.428
1.481
2.355
2.778
923
1.079
1.849
681
654
1900
2.985
1.855
3.329
4.492
1.302
1.786
4.091
1.180
937
1950
3.881
3.172
5.996
6.939
2.086
2.189
9.561
1.921
2.535
2000
18.944
18.761
22.148
21.046
13.922
15.724
28.702
20.481
3.920


Gráficos y observaciones

Estancamiento generalizado entre 1300 y 1750, con la excepción de los Países Bajos (Holanda), que tienen un crecimiento continuo hasta 1600 en que entran en estancamiento
Italia (la de las ciudades estado del norte) se sitúan por encima del resto de Europa hasta 1500, en que es superada por Holanda y 1700 por Reino Unido
A partir de 1650 el Reino Unido comienza un crecimiento que ya será continuo en los periodos de 50 años considerados
Los USA muestran crecimiento continuo desde que existen datos (1650) y partiendo de la posición más baja, se encumbran a la de mayor renta per cápita (sobre todo a partir de 1900)
Portugal está por encima de España hasta 1800 (¿mejor aprovechamiento de las colonias?)
Alemania no incrementa de forma clara  hasta después de 1900
Japón tiene una evolución parecida a la alemana, pero partiendo de un nivel más bajo
Sudáfrica (ciudad del Cabo), que estaba por encima de la mayoría de países considerados sufre una profunda recesión entre 1750 y 1850, con recuperación posterior
El gráfico muestra el PIB per cápita de cada país al final de 1950 en relación a 1900, y lo mismo entre 2000 y 1950
Las tasas de incremento  de la segunda mitad del Siglo XX son mucho mayores en general que en la primera mitad. De hecho la única excepción es Sudáfrica.
Se cumple en general que las tasas de crecimiento son más mayores en los países que parten de una situación peor (ESP, POR, JAP)
El país que mejora más su situación relativa es Japón, que pasa de la última posición en 1950 a la cuarta en 2000
Conclusiones principales:
-      De 1300 a 1750 Europa vivió una fase de estancamiento económico generalizado
-      El Reino Unido inicia antes su crecimiento, al ser el protagonista de la primera revolución industrial
-      Con la segunda revolución industrial inician su despegue Alemania y Estados Unidos.
-      A partir de 1850, con diferencias de grado, se incorporan al crecimiento el resto de países
-      Entre 1850 y 1950 los Estados Unidos superan a todos los otros y se consolidan como la gran potencia económica del mundo.
-      La segunda mitad del siglo XX ha sido, en los países analizados, la del mayor crecimiento cuantitativo de la historia.

Josep Lluís Campa